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II Curso de Educación
Social Canina |
Los
Cursos de Educación Social Canina consisten en intentar
ayudar a los propietarios de animales, no solo corrigiendo
algunas conductas de sus perros, si no también, intentando
hacer cambiar en el propietario algunas conductas negativas
que puedan influir negativamente, tanto en el comportamiento
de su animal, como en la convivencia con el resto de la sociedad.
Una sociedad basada en el respeto a nuestros
semejantes es la base de la convivencia pacífica y
la inexistencia de conflictos. Para ello es necesario que
los propietarios de animales tomen conciencia que deben seguir
unas normas de conducta para que su perro pueda integrarse
perfectamente en la sociedad sin que nadie pueda recriminar
ningún acto relacionado con la tenencia de animales.
El
II Curso tuvo lugar los meses de noviembre y diciembre.
En él tuvieron lugar las siguientes materias:
Educación y adiestramiento:
Educar o adiestrar, nosotros elegimos.
Introducción al adiestramiento:
Material de adiestramiento, conocimiento y manejo. Motivación
y refuerzos.
Adiestramiento: Principios
básicos. Reglas del adiestramiento. Características
del Guía. Guía resmen.
Ejercicios de obediencia: Iniciación
al trabajo. Objetivo, órdenes, procedimiento y correcciones.
Comunicación:
Cómo nos habla y cómo nos entiende. La vinculación.
Desarrollo de la conducta:
Etapas. Causas y efectos. El cachorro: fases del aprendizaje
y el adiestramiento.
Condiciones y recomendaciones al educador
canino.
Problemas de conducta y terapias de
comportamiento.
El perro urbano, derechos y deberes.
COMENTARIOS DE
LOS PARTICIPANTES:
Nosotros hicimos el curso anterior de Educación
Canina y fue toda una experiencia. Está muy bien organizado,
el temario es muy básico e interesante y se puede sacar
mucho provecho.
Te das cuenta que por nuestra ignorancia hacemos más
complicada la vida de nuestros perros y en algunas ocasiones
les hacemos sufrir. No les entendemos como creemos, no les
sabemos transmitir lo que deseamos que hagan y por eso no
obedecen y la convivencia empeora. Sin embargo en el curso
aprendes a entender a tu mascota, a unirte más a él
y a saber educarle.
Es un curso muy recomendable para todo el mundo. Hay mucha
gente que sólo va unos días pero no sigue hasta
el final el curso y es una pena, porque a medida que avanzan
las clases se dan cosas más interesantes. Nosotros
acabamos encantados y volveríamos a repetir.
Jose, Noelia y Lucky.
.......
Me apunté a este curso de educación
social canina sin dudarlo. Me apasionaba la idea de que por
fin mi gran amiga perruna me hiciera caso. Ella que era experta
en escaqueos, desobediencias varias y trastadas diversas aprendería
a no romper mis zapatillas nuevas, a no ponerse “de patazas”
a las visitas o a caminar a mi lado sin parecer “un par de
participantes en plena competición de trineos”. La
realidad de todo esto no es lo que ella tenía que aprender,
la verdadera realidad es que NO SABÍA ENSEÑARLE
y que quien verdaderamente debía aprender era YO.
A través de este curso he aprendido muchísimas
cosas, he visto la verdad de lo tristes y penosas que eran
mis enseñanzas, ¡la de veces que he metido la
pata! y aún así mi perrita se ha esforzado por
entenderme y tratar de complacer en todo lo que podía
o lograba entender.
En este curso he aprendido yo a escucharla a ella (si no
entiende lo que le pido ¿cómo va a hacerlo?),
he aprendido a transmitirle lo que quiero que haga o lo que
no (si ponemos cada uno de nuestra parte todo resulta más
sencillo. Ya es hora de que sepamos escucharlos a ellos, llevan
toda la vida hablando “humano” a la perfección), a
reforzar mi vínculo y como consecuencia de todo ello
a que mi perrita responda a mis órdenes encantada.
Las clases han sido de los más gratificantes: todos
teníamos los ojos como platos cuando veíamos
lo que realmente entendían nuestros amigos cuando hacíamos
las cosas mal y era emocionante ver que respondían
a nuestras peticiones cuando se hacían bien hechas,
de una forma fácil y sencilla.
Ha sido muy bonito compartir con mis compañeros de
curso los avances de cada uno de nuestros compis, y estoy
convencida de que todos serán unos perros felices y
bien educados.
Este curso ha sido sin duda el gran punto de partida desde
el que quiero seguir avanzando y aprendiendo cosas nuevas
para transmitírselas a mi perra, con paciencia, constancia,
trabajo y cariño. Espero no volver a meter nunca más
la pata!
No dejéis pasar una oportunidad así, es un
curso en el que exprimes cada momento y en el que sacas partido
de cada cosa y un perro educado es sin duda un perro feliz.
Nada más que decir, gracias compañeros “humanos”
de anécdotas, carreras y juegos. Gracias compañeros
“perrunos” por esa bendita paciencia que tenéis, ¡estamos
en ello, y prometemos mejorar!. Gracias Yasmín, (la
mejor profesora perruna) por hacernos ver la diferencia entre
hacer bien o mal las cosas (antes pensaba que sólo
te faltaba hablar, ¡pero ahora sé que hablas!).
Gracias Virginia, ¡la mejor adiestradora sin duda! por
abrirnos los ojos y ser el comienzo de este gran punto de
partida, por hacernos ver la realidad que ellos ven, sienten
y “nos padecen” y sobre todo porque a la vez que nos enseñas
a educar a nuestros amigos ayudas tan generosamente a aquellos
que han sido abandonados y llevan demasiado tiempo esperando
la oportunidad de que un dueño responsable les enseñe
y les quiera como ellos merecen…¡GRACIAS!
Estrella G.

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