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IV Curso de Educación Social
Canina. Otoño 2006
Que mejor que para contar algo sobre este IV Curso, que la
experiencia personal de uno de los participantes:
La
primera vez que vi a Barry fue en una foto de la protectora
de Alcalá de Henares. Hacía seis meses que mi
perro Oko (un cruce de pastor alemán) había
cruzado el arco iris, después de compartir durante
quince años los buenos y malos momentos de la vida.
Seis meses antes de que Barry llegase a casa estaba segura
que no quería tener más animales, pero poco
a poco sentía cada vez mas añoranza de perro,
por proximidad entré en la pagina web de la protectora,
quería un perro de tamaño pequeño, pues
viajamos a menudo a la playa y con las maletas, los trastos
de los críos, al ser de tamaño pequeño
viajaría él y nosotros más cómodos
en el coche. Solo estaba Barry de tamaño pequeño
en la protectora, mejor, así no me vi en la tesitura
de elegir, pero me dijeron que ya estaba reservado, que el
domingo vendrían a recogerlo, me puse su foto en el
trabajo y le miraba de vez en cuando, enseñaba su foto
a mi familia con gran pesar diciendo que ya le habían
reservado.
El
29 de enero de 2006, domingo, llamé sin ninguna esperanza
y cual fue mi sorpresa que me dijeron que no habían
ido a recogerle, me quede estupefacta, salimos chutando y
llegamos a la protectora (después de un poco de esfuerzo
para encontrarla), y vi a Barry, tenía puesto un abriguito
y temblaba de frío, nos contaron que los anteriores
dueños le pegaban, por eso tiene las cicatrices en
su cara y cuerpecillo, y que llegó en unas condiciones
tan lamentables que algunas voluntarias cuando le vieron lloraban,
se lo llevaron a un criador que coopera con la protectora
y lo sacaron adelante. Me dijeron en la prote que había
perros a los que no toleraba. Cuando llegó a casa nos
creíamos que era mudito, una semana entera se tiro
sin ladrar para no molestar, después necesitamos aplicar
una serie de pautas para que comprendiera como tenía
que actuar en determinados momentos y como teníamos
que transmitirle su posición en la familia. Cuando
va atado, no deja que se le acerquen los perros, y cuando
alguno va atado y él está suelto va enfilado
a por ellos, no les hace nada, pero se pone muy gallito y
los dueños se molestan.
Al
principio gruñía y ladraba agresivamente a determinadas
personas que pasaban cerca de nosotros, esa manía ya
la tiene bastante superada, pero todavía tengo que
tener mucho ojo en ese sentido.
Por lo demás un perro BUENÍSIMO, CARIÑOSÍSIMO,
MIMOSO, LISTO, AGRADECIDO, OBEDIENTE, SE PORTA MUY BIEN EN
CASA y pienso que valora mucho lo que ahora tiene.
Ahora me doy cuenta, que antes de tener un animal deberían
de darnos un cursillo como el que estamos haciendo, para saber
cómo dirigirnos y actuar.
P.D.:
A Barry le tiene que poner Virginia muy buena nota, a mi muy
mala, es él un buen alumno, pero yo una pésima
profesora. Prometo practicar lo aprendido en el curso, cuando
tenga tiempo, pues me ha pillado una época en la que
no he podido poner muy en práctica las ordenes básicas
que hemos aprendido.

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