|
UNA
HISTORIA CONTADA POR SU PROTAGONISTA: CANELI
¡Hola!
Soy
Caneli (Neli para mi familia). ¿Os acordais de mí?
Seguro que sí, porque sois vosotros los que me cuidasteis
durante mucho tiempo, hasta que encontré un hogar hace
algo más de un mes.
Os mando este e-mail para deciros que me he adaptado muy bien
a mi nueva casa, y que mis “compis” (Jesús y Nuria)
están muy contentos conmigo. Lo sé porque a
menudo les oigo decir cosas como “¡Qué suerte
hemos tenido!”, “¡ Pero qué buena es!”, y también
porque continuamente me hacen caricias y mimos, (que ya sabeis
lo mucho que me gustan). Supongo que con cualquiera de los
compañeros del albergue estarían igual de contentos,
pero me doy cuenta de que ellos sienten que soy única,
y que yo, y no otra, SOY su perra.
Quería
que supierais que hemos pasado los tres unos días de
vacaciones en una casa rural de Zamora, y por primera vez
ha habido algún momento en que he podido ir suelta
(según decían, era un buen sitio para probar
porque no había coches). Aunque no me quitaban ojo
de encima, yo no tenía la menor intención de
alejarme de su lado, y así se lo demostré. He
oído que en verano vamos a ir a la playa.
Os mando unas fotos de los días en Zamora para que
veais lo guapísima y lo contenta que estoy. De todas
formas, tengo intención de ir un día a veros
al albergue, como le prometimos a Cecilia. Mientras tanto,
quiero enviaros un lametón a todos, humanos y perros,
y agradeceros, de todo corazón perruno, el tiempo que
os ocupasteis de mí, y todo el cariño y los
cuidados que me disteis.

Versión para imprimir
|