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DE
COMO "LUNA" ADOPTA A CARMEN

Hace casi un año que Ella apareció con cara
despistada en la Protectora en busca de una perrilla pequeña,
supongo que para que le hiciera compañia.
Yo no soy demasiado pequeña, pero con una mirada, entre
triste e inteligente, consegui que se fijase en mi rápidamente
y estuvimos un ratito juntas. La verdad es que me hice un
poco la interesante, indiferente a ratos y mirándola
con ternura otras. El caso es que, aún no se muy bien
cómo, conseguí que me llevase a vivir a su casa.
Me subió en un aparato infernal que se llama coche
y llego mi primer gran susto: inténto meterme en una
caja grandísima, que luego he sabido que se llama ascensor
y que es casi imprescindible para llegar a mi casa. Yo me
negue en redondo a entrar, pero
Ella con dulzura me cogió en brazos ( y eso unos 12
kilos), me depositó en el interior de la caja, y se
quedó arrodillada a mi lado durante todo el tiempo
que tardó en llegar a la puerta de mi nuevo hogar.
Y así lo hizó durante unos cuantos días,
hasta que yo pensé que ya estaba bien de ser una miedica,
que si Ella podía entrar y salir del ascensor yo no
iba a ser menos. En la casa ya tenía preparada una
camita para mi, un nuevo comedero y bebedero y, sobre todo,
me dejó que tranquilamente fuese explorando rincón
a rincón, olor a olor, las nuevas paredes entre las
que ibamos a convivir.
Pero no creais que sólo yo he tenido que acomodarme
a la nueva situación; Ella también ha tenido
que acostumbrarse a mis propias manías, a que le pida
probar de todo lo que ella está comiendo, ( que por
cierto, no sé por qué no me lo da, se lo preguntaré
), a que quiera acompañarla a la calle cada vez que
sale de casa, incluso cuando se marcha a trabajar, a que quiera
morderle la manta con la que se tapa por la noche viendo la
televisión, etc. Pero lo que si he conseguido es no
dormir en aquella camita que tenía preparada el primer
día y ahora duermo en el sofa del salón, que
es muchísimo más cómodo. Y así
espero seguir viviendo con Ella hasta que los Hados decidan.
Me olvidaba: ahora me llamo LUNA.

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