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Adopta un amigo -> Finales Felices

 

 



 

Ésta es mi historia:

Soy un perrito normal, uno de esos que iban por la calle y que a mitad de su historia entran en un refugio, un sitio acogedor en el que te quieren y te respetan. Pero sentia que me faltaba algo...no sabia lo que era. Creo que alguno de esos amigos con los que estaba lo encontraban. Habia dias en los que llegaba un nuevo compañero de perrera, pero un buen dia venian unas personas sonrientes, y aquel amigo se marchaba contento con ellos. Yo no sabia realmente que era lo que ocurria pero empezaba a intuir que aquello era lo que realmente me faltaba, familia hogar...bueno que digo, es aquello que se merecen todos los que son como yo. Mejor no me ire por las ramas.

Un dia lluvioso llegaron un chico y una chica que les cambiaba la cara cada vez que veian un perro alli donde estaba. Imaginaros la de veces que les cambiaba la cara. Hacia mucho frio y llovia, todos mis compañeros ladraban nerviosos. Lo cierto es que llevaba ya algun tiempo alli y no tenia muchas esperanzas de que alguien me eligiera. Asi que entre todo el alboroto de saltos, ladridos y gruñidos, me mantuve estatico.

Quieto y en silencio vi como pasaban de largo, en un momento esa chica de pelo corto se dio la vuelta y por un instante me miró, hice un alarde de valentia y le guiñe un ojo. En seguida, Fedora (mi mama) llamo a Carlos (mi papa) y dijo mira a ese perro...que tranquilo parece. Me echaron un vistazon y desaparecieron. Yo estaba un poco desilusionado pero bueno, no lo eche en cuenta. Al ratito vinieron y me llevaron a un pequeño solar donde estuvieron intentendome engañar con unas golosinas. Era bastante gracioso ver como esas dos personillas iban detras de mi con caramelitos, y yo ni caso... Al final resultó que se fueron.

Estaba bastante desconcertado. Pasé la tarde pensando que no sabia que pensar. Cuando ya no le hacia cuenta a lo que sucedio por la mañana vinieron de nuevo Carlos y Fedora, que ya si que eran mis nuevos padres. Me montaron en un coche y me llevaron a NUESTRO nuevo hogar. Que sensacion tan extraña, que bien me encontraba en ese cochoncito al lado del radiador. "Ellos si que me quieren, aqui estare bien" pensé y me hice prometerme que les iba a dar lo mejor que se hacer QUERERLES, aunque alguna vez haga alguna trastada...pero bueno que quieren, soy un perro...


Wilson, ¿que haces en el ordenador? te he dicho que no escribas correos sin mi permiso. Pues es cierto, esta es la historia de la vida de Wilson, ese perrillo, un gran perro. Esto no ha hecho mas que empezar y ya nos lo ha dado TODO.

Te queremos mucho Wilson.

Carlos y Fedora

 


 
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