¡que no os asuste su nombre!, pues un perro
lleno de dulzura
y cariño, pero eso sí que derrocha
a manos llenas allí por donde pasa.
Es un perro lleno de vida, alegre y muy juguetón.
Le encanta recibir
caricias y mimos, y nos está demostrando
ser también muy obediente.