Fueron rescatados de junto a
mas de cuarenta perros encerrados en furgonetas,
recintos de chatarra, sin comida ni agua, Todos
los animales tuvieron que ser sedados en el momento
de su captura, habían tenido muy poco o
ningún contacto con personas. Un vecino
relató cómo en ocasiones vio a perros
comerse vivos a otros perros dada la escasez de
alimento, siendo las escenas dramáticas
y horribles para el vecino, con la impotencia
de que nadie hacía nada. Ahora estos animales
están teniendo atención veterinaria
y atención por parte de personal especializado
en terapia con animales porque todos los perros
sienten verdadero pavor al ver un ser humano.
Aunque no estabán delgados por ser alimentados
con harinas, sí están anémicos
por la mala alimentación, presentando todos
ellos gran cantidad de parásitos y lesiones
cutáneas.
Más
información