Esta perrita nació en la calle junto a sus
hermanos, su madre abandonada los cuido hasta que
les recogimos a todos. Ha crecido y sigue esperando
un hogar. Es tímida y desconfiada con las
personas pero con sus compañeros es una estupenda
amiga de los cuales no se separa y con los que juega
y lo comparte todo. Necesita alguien con paciencia
y que le quiera tal y como es, y tal y como se merece.