Pablo está con nosotros
desde que era un cachorrito junto con su hermana
Ella, nació en la calle y vagaba junto
a su madre abandonada. Es un perro que necesita
mucha paciencia y cariño, pues su mala
vida no le ha permitido fiarse del ser humano
y nosotros lo entendemos. Con sus compañeros
de caseta se lleva muy bien con los que tiene
una gran amistad y no se separa de ellos.