Este
perrito se está todavía adaptando
a la rutina del albergue, y muestra cierta desconfianza
hacía el ser humano, pero poco a poco
con nuestro trabajo terapéutico y con
su valentía, está empezando a
ser un perro feliz y equilibrado. ¿Quieres
ser tu quien le devuelva definitivamente su
confianza hacia nosotros?