| Debido
a la alergia que padezco al epitelio de los perros me veo
en la imposibilidad de contar con uno en mi hogar. En el albergue
de la Sociedad Protectora de Animales de Alcalá de
Henares, y a través de la opción de apadrinamiento,
y junto con mi mujer, nos ofrecieron a Nick. La verdad es
que nos daba igual el ahijado asignado, pues todos los perros
abandonados, independientemente de su edad, sexo o tamaño
nos conmueven por igual. Lo del albergue era una experiencia
nueva para nosotros y, a la vez excitante. Así, nos
presentaron a Nick, macho de tamaño mediano y realmente
hermoso. De momento se mostró indiferente ante nuestra
presencia, lo que era de esperar, pues lleva en el albergue
desde 1998 y no se puede pedir de primeras que venga a recibirnos
dando saltos de alegría. Realmente, aquello nos daba
igual: a fin de cuentas lo que pretendíamos era ayudar
a una noble causa y aquel animal independiente y francamente
hermoso era un punto de conexión. Con el paso de las
semanas, y las visitas sucesivas, el grado de acercamiento
ha ido aumentando paulatinamente. A ello no ha sido ajeno
el hecho de llevarle alguna golosina canina, jugar con él
y, ante todo, acariciarlo mucho, que es una de las mejores
formas de mostrar cariño. En medio de este proceso
llegaron dos nuevos apadrinamientos (Tobita y Dormilona) y
hoy contamos con tres perros. Reconozco que este hermoso ejemplar
que en principio se mostraba distante ha pasado a ser nuestro
ojito derecho y que cada vez se nos hace más difícil
marcharnos el día de visita y dejarlo solo en el patio
para que lo recojan los cuidadores, a pesar de que podemos
apreciar que el cuidado de Nick por parte de los voluntarios
del albergue es excelente. Tras la despedida, comenzamos a
recordar lo que ha dado de sí la jornada: las gracias
del perro, los saltos, las travesuras y sus picardías
y empezamos la cuenta atrás para el próximo
domingo. En cierto modo, Nick es uno más de la familia,
pero lo que deseo con toda mi alma es que muy muy pronto alguien
le adopte y disfrute de su compañía y le brinde
todo el cariño que se merece. Nick es de esos animales
que ofrecen mucho más de lo que reciben y ya es momento
de que tenga un hogar.
|